En la Cineteca Tijuana con la proyección de:
El Centro Cultural Tijuana - CECUT invita a la continuación del ciclo Jueves de No-Ficción en la Cineteca Tijuana el próximo 26 de febrero a las 17:00 horas, con entrada libre.
La programación de este ciclo tiene el objetivo de crear un encuentro con apertura al diálogo con la excusa de lo reflejado en los proyectos exhibidos, la mayoría de los cuales son independientes de los grandes financiamientos, pero que con su lenguaje visual construyen un puente a la intimidad a través de sus realizadores.
El cine de no-ficción es un género que afirma algo sobre lo real, que hace una arqueología del instante, un acto de reverencia a lo cotidiano.
Para el jueves 26 de febrero será el turno de Yes, we fuck, un documental de los directores Antonio Centeno y Raúl de la Morena, que explora no solo lo que la sexualidad puede aportar a las personas con discapacidad, sino también lo que la diversidad funcional puede aportar a la sexualidad humana.
Rompe la pareja dependencia-infantilización mediante imágenes explícitas que retratan a las personas con discapacidad como seres sexuales y sexuados, y como cuerpos deseantes y deseables, poniendo sobre la mesa el debate sobre el cuerpo, la sexualidad y las personas con diversidad funcional.
Los Jueves de No-Ficción iniciaron en enero de 2026 con cuatro documentales de realizadores de Baja California, comenzó con la exhibición de A Thousand Pines, del tijuanense Sebastián Díaz Aguirre en codirección con Noam Osband y finalizó con la presentación del falso documental Escocia no es un banco, de los creadores bajacalifornianos Cristian Franco y Carlos Matsuo.
"𝗬𝗲𝘀, 𝘄𝗲 𝗳𝘂𝗰𝗸" (España, 2015)
Bajo la dirección de: Antonio Centeno y Raúl de la Morena
Este jueves 26 de febrero, 2026, en la Cineteca Tijuana a las 5 de la tarde.
La entrada es libre. No se cobra por ver ese interesante coméntale.
El documental -clasificación D- explora no solo lo que la sexualidad puede aportar a las personas con discapacidad, sino también lo que la diversidad funcional puede aportar a la sexualidad humana. Rompe la pareja dependencia-infantilización mediante imágenes explícitas que retratan a las personas con discapacidad como seres sexuales y sexuados, y como cuerpos deseantes y deseables, poniendo sobre la mesa el debate sobre el cuerpo, la sexualidad y las personas con diversidad.
