
“Patético”. “Insólito”. “Ridículo”. Esos son algunos de los adjetivos que han aparecido este viernes en los principales medios de comunicación de Noruega después de que la líder opositora venezolana, María Corina Machado –nació del primero de octubre de 1967- , quién materializara su decisión de entregar la medalla del Premio Nobel de la Paz al presidente estadounidense, Donald Trump, durante su visita el jueves a la Casa Blanca. También entre los partidos políticos de todo signo el rechazo a ese gesto ha sido generalizado. El movimiento de Machado se ha producido, además, en medio de las tensiones entre Estados Unidos y Dinamarca —un país histórica y culturalmente cercano a Noruega— por las amenazas de Trump de que se hará con Groenlandia (territorio autónomo danés) “por las buenas o por las malas”.
