El origen del Día Internacional de la Mujer está profundamente ligado a las luchas de las trabajadoras por condiciones laborales dignas.
A comienzos del siglo XX, muchas mujeres que trabajaban en fábricas textiles enfrentaban largas jornadas, bajos salarios y condiciones inseguras.
Una de las tragedias que marcó esta realidad fue el incendio de la fábrica textil Triangle Shirtwaist en Nueva York en 1911, donde murieron 146 trabajadores, la mayoría mujeres inmigrantes, debido a que muchas puertas estaban cerradas y no existían medidas adecuadas de seguridad. 
Este desastre evidenció al mundo la urgente necesidad de mejorar las condiciones laborales.
A raíz de estas luchas obreras, en 1910, durante la Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en Copenhague, liderada por la activista alemana Clara Zetkin, se propuso establecer un día internacional para reconocer la lucha de las mujeres trabajadoras y promover sus derechos, incluyendo mejores condiciones laborales y participación política.
Desde entonces, el 8 de marzo se convirtió en un símbolo global de la lucha por la justicia, la igualdad y la dignidad de las mujeres. Hoy en todo el país hay marchas y está se distinguen por ser movimientos pacíficos en su mayoría; pero también para hacerse notar "las negras" hacen destrozos que rayan en delinquir y eso hace que la gran mayoría opté, por mejor no apoyar los movimientos que en el fondo, tienen un buen fin.
Hoy no es un día para celebrar con flores ni clichés. Es un día para recordar que hace más de un siglo, mujeres valientes salieron a las calles a gritar por lo que les negaban: derecho al voto, salarios justos, jornadas laborales dignas, respeto.
En 1908, 15,000 mujeres en Nueva York marcharon con un grito que aún resuena: “¡Pan y rosas!” — porque no solo querían sobrevivir, querían vivir con dignidad.
Un año después, en 1910, Clara Zetkin propuso en Copenhague un día para que el mundo escuchara a las mujeres. Así nació el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.
El 8 de marzo se consolidó como fecha emblemática en 1917, cuando mujeres rusas, cansadas de la guerra y el hambre, salieron a las calles exigiendo pan y paz. Su valentía fue el motor de una revolución y el reconocimiento del derecho al voto femenino.
Hoy, siguen en la lucha. Porque aunque hemos avanzado, la desigualdad, la violencia y la injusticia siguen presentes. Este día es para honrar a quienes abrieron camino y para recordar que la lucha continúa.

Fuente: ONU Mujeres; International Labour Organization (ILO).
