La mexicana Sarah Schleper hizo historia en los Juegos Olímpicos
al convertirse en la primera deportista
—hombre o mujer— en disputar siete ediciones olímpicas.
La hazaña, ya es parte de la historia del esquí alpino. Con 24 años,
Von Allmen se ha convertido en el segundo hombre que logra
tres medallas de oro en sus primeros Juegos Olímpicos de invierno.

En el Stelvio, cumbre de mitos y leyendas ciclistas en la que el vitoriano Paco Galdos se quedó a 41 segundos de conquistar el Giro del 75, cuando ganó a Gimondi y a De Vlaeminck pero no pudo descolgar en las 48 curvas de herradura al local Bertoglio, aupado por los tifosi hasta la maglia rosa, Von Allmen ha descendido en su debut olímpico más rápido que nadie, también que Odermatt, el gran favorito, que en el descenso de Milán-Cortina quedó relegado el pasado sábado a la cuarta posición.
Von Allen, que ya había ganado el descenso y la combinada por equipos, se convierte así en el tercer esquiador masculino en ganar tres títulos olímpicos en unos mismos Juegos, junto al austríaco Toni Sailer (1956) y al francés Jean-Claude Killy (1968), cuyos oros llegaron en las disciplinas del descenso, gigante y eslalon.
Solo la croata Janica Kostelic logró un triplete en la categoría femenina, en los Juegos de Salt Lake City 2002.
Con el dorsal número siete, el joven suizo de 24 años, que compite por primera vez en unos Juegos Olímpicos, alcanzó velocidades de 120 km/h para dominar la bajada por la pista Stelvio, marcando el mejor tiempo con 1:25.32.
Mientras que Sarah Schleper hizo historia en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026 al convertirse en la primera deportista —hombre o mujer— en disputar siete ediciones olímpicas en esquí alpino. Además, a sus 46 años, se convirtió en la mujer de mayor edad en competir en esta disciplina a nivel olímpico y en la primera atleta que representa a México en tres justas invernales.

En la prueba de Super G femenil, disputada en el Centro de Esquí Alpino Tozane, Schleper logró su mejor clasificación olímpica bajo la bandera mexicana y se ubicó entre las actuaciones más destacadas del país en la historia de los Juegos Olímpicos de Invierno.
En la final del Supergigante femenil, Schleper registró un tiempo de 1:31.37, resultado que la colocó en la posición 26. Con ese registro mejoró su rendimiento respecto a la edición anterior, cuando concluyó en el lugar 35.
La competencia se desarrolló en condiciones complejas en el Centro de Esquí Alpino Tozane: 16 esquiadoras no lograron completar el recorrido, un indicador del nivel de dificultad de la pista. Schleper partió con el número 43 de 43 competidoras, situación que implicaba cerrar la lista de salida.
El estadounidense Ryan Cochran-Siegle volvió a repetir la plata de hace cuatro años en Pekín, al marcar un crono 13 centésimas peor, mientras que el también suizo Marc Odermatt, que estaba llamado a ser la gran estrella del esquí alpino en Milán-Cortina, se tuvo que conformar con el bronce, a 28 centésimas de su compatriota. Von Allmen ya había hecho historia para Suiza al convertirse en el primer esquiador suizo en ganar dos oros olímpicos en la historia de los Juegos de Invierno.
Potencia de este deporte, Suiza ha ganado ya cinco de las nueve medallas en juego en el programa masculino de esquí alpino, cuando queda aún por disputarse el gigante y el eslalon por disputarse
Reunido en Bormio con su compatriota Tanguy Nef, cinco años mayor que él, Von Allmen se colgó el pasado lunes su segundo oro y, de nuevo solo, aunque sin perder la sonrisa, ha cerrado este miércoles el círculo perfecto en el super G, prueba más técnica que el descenso en la que ha vuelto a doblegar a Odermatt, diluido como un azucarillo en unos Juegos que se suponían suyos. “Ahora mismo siento que estoy soñando, y la verdad es que no quiero despertar”, cuenta el suizo tras su triplete improbable. “Es completamente surrealista lo que me está pasando”.
La hazaña, su hazaña, ya es parte de la historia del esquí alpino. Con 24 años, Von Allmen se ha convertido en el segundo hombre que logra tres medallas de oro en sus primeros Juegos Olímpicos de invierno, algo que solo había conseguido el austriaco Toni Sailer, precisamente en Cortina d’Ampezzo, pero en 1956. El suizo es, además, el primer hombre en algo más de medio siglo que enlaza el título mundial y el olímpico en descenso, algo que solo había logrado el francés Jean-Claude Killy, campeón en el Mundial y en los Juegos de Grenoble de 1968.
Con cada uno de sus triunfos, cada vez más cuantiosos, la carnicería local de Boltigen hace su agosto con la salchicha Franjo, una carne mixta sazonada con hierbas alpinas y sellada a la parrilla que hace las delicias de una comunidad a la que el esquiador helvético, ahora triple campeón olímpico, quiere permanecer unido. Así lo demuestran sus apariciones públicas en fiestas y carreras populares, como la Grabenstampfer Rennen, un peculiar evento por equipos celebrado cada mes de julio en el que los participantes, Von Allmen entre ellos, mueven pesadísimas maquinarias a través de un circuito delimitado por gigantes barriles de aceite.
