España se reencontró con la inspiración y firmó su mejor partido para derrotar a Austria por tres goles a cero, con facilidad y avanzar hacia los octavos de final del torneo mundial 2026. Le falta a la selección española todavía para llegar a su mejor versión, es cierto, pero también es verdad que la mejoría es evidente en el momento justo, ahora que llegan las eliminatorias.
Se dice y se asegura que el Mundial hay que cocinarlo a fuego lento. Un mal día como el que se vivió en el debut ante Cabo Verde, a veces resulta insignificante en el océano que es esta competición. En octavos de final el reto crece. Portugal o Croacia, selecciones superiores, se mire por donde se mire, a Austria. Pero esto es el Mundial, y la estrella no se consigue gratis.
Austria no fue rival para el equipo de Luis de la Fuente. Oyarzabal señaló el camino hacia la victoria con el primer gol, leyenda ya del combinado nacional. Y en la segunda parte Porro confirmó la apuesta del seleccionador por él con el tanto definitivo. En un día en el que Lamine se exhibió y dejó a un lado las dudas sobre su estado físico, Unai Simón apenas tuvo que tocar un solo balón con los guantes. El portero con más minutos sin recibir gol en la historia de los Mundiales. Alegre y segura atrás España.
